







El caso de las coimas en la Agencia de Discapacidad une a Javier Milei y a Mauricio Macri en varios puntos y, a la vez, es el quiebre de fondo de una alianza política en la cúpula. Según los registros de proveedores del Estado, en el año 2017, más precisamente el 23 de mayo, la Droguería Suizo Argentina (la que habría pagado retornos a funcionarios libertarios) se inscribió como proveedora del Estado. La empresa de los Kovalivker, amigos de Macri hoy investigados por la Justicia por las coimas, empezó a hacer negocios con ministerios como Desarrollo Social en los años PRO. Hasta ese entonces, era la tercera droguería en importancia y arrancó su crecimiento exponencial, que se disparó en 2024, con la facilitación de contratos de los Milei. La droguería, también, financió las campañas de Macri 2019 y Milei 2023, pero hoy el líder amarillo observa que los caminos entre ambos se separan.


Quien fuera el principal respaldo para llevar a Milei a la presidencia, conversa con los propios sobre lo que cree le pasa su ex pupilo. Y el diagnóstico es lapidario: "la economía está muy mal, y Javier está débil en lo político. Yo no estaba así en 2017", le dijo Mauricio a uno de sus economistas de cabecera mientras armaba la valija de regreso del Mundial de Bridge que se desarrolló en Dinamarca, otra performance magra del calabrés en el juego de cartas. A Macri los empresarios lo odian con ganas, pero aquí sus análisis son coincidentes. Mientras el Gobierno salía a vender las agresiones en la caravana de Lomas de Zamora como un intento de magnicidio con una piedra y un brócoli, el poder económico miraba una foto de "pérdida de poder, de manejo, de cuidados al Presidente". Eso es, al menos lo que circuló en los pasillos de la comida del Consejo del Comercio y la Producción (Cicyp) del jueves último en el Hotel Alvear. Sobre los hechos de corrupción, una crisis doble, política y económica. Además, Macri -un experto en oscuridades de la política y los negocios- advirtió que ya había mencionado que Karina Milei era el eje recaudatorio del Gobierno. Hoy lo disfruta.
Para Paolo Rocca, que en sus años de juventud en Italia cortaba el acceso a fábricas como medio de protesta de la organización de izquierda que integraba -Lotta Continua-, ver la imágen de José Luis Espert escapando en una moto de una caravana sin gente y al Presidente en una evacuación mal planeada a una semana de las elecciones, no fue simpático. Aquí un asterisco: en Lomas, Milei sacó 20 puntos en primera vuelta y 40 en el ballotage, donde perdió por 20 puntos. Es decir, antes del ajuste y los casos de corrupción, ya había gente en volúmen con ganas de repudiarlo. Ese esquema se repite en todos los partidos de la tercera sección electoral. Por eso bajaron recorridas.
En los pasillos del Alvear
"Es como que se está descascarando, parece el fin de la magia", resumió uno de los presentes en el mitin del Alvear ante la consulta de este diario. El reducto, muy afín a Milei, está presidido por Bettina Bulgheroni, de la familia petrolera de PAE y amiga personal de Karina Milei. La mujer, una de las dirigentes con mayor ascenso en el último tiempo y con años en la política (durante el menemismo fue secretaria de Carlos Corach), preside un Cicyp que votará por Milei, aún en la desconfianza. El primer presidente de ese polo empresario, de hecho, fue Eduardo Eurnekian, también primer empleador del Presidente. Un dato importante: el líder de Corporación América fue uno de los más enfrentados, por entonces, a Macri. Uno de los primeros que vio que aquel plan podía fracasar. Y eso no se planteó nunca en el seno del Cicyp. Tampoco se hace ahora vox pópuli, pero hay una génesis de conflicto.
Hoy, el Círculo Rojo está dispuesto a bancar a Milei, de hecho, en el Alvear lo aplaudieron 14 veces y le celebraron los chistes, pero le pusieron fecha a la ilusión. El establishment cree, sin eufemismos, que una caída de La Libertad Avanza en las elecciones del 7 de septiembre en la provincia de Buenos Aires, es la última chance de Milei de sostenerse. El problema radica en que el gobierno sobrevendió una elección donde la Libertad Arrasa, y en los sondeos de opinión se ve, como mínimo, una escena de paridad. Es curioso, pero el Gobierno de Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, pasó de decir que el plan económico ganaría las elecciones con la inflación en supuesto descenso, a apuntar que, en realidad, hay que ganar la elección para que se ordene el plan económico. La pregunta que se hace el establishment es si existe tal plan económico cuando el programa tiene tanta dependencia de las externalidades. Atendible.
Estos detalles, que se conversan entre empresarios, muestran que es apresurada la lectura de que le han soltado la mano a Milei, pero sí es claro que el gobierno viene en un proceso de erosión del poder que ya lo pone un paso cerca del despoder, no ante la sociedad, sino ante los factores de poder real. Esto no es de hoy: los ceos más encumbrados del país recuerdan que, con la mano de Macri atrás de la Justicia Federal, Cristina Kirchner fue condenada mientras el Presidente estaba en Estados Unidos. Le mostraron, allí, quien manda y por qué no lo precisan más que como un instrumento.
La "seguridad jurídica" pasó de moda
En los pasillos del Alvear, Natalio Mario Grinnmann, presidente de la Cámara de Comercio (CAC) fue el único que sobre exageró el episodio de Lomas. Lo comparó con "el cajón de Herminio Iglesias" para referirse a un hecho que complicaría a la oposición. Le preguntaron, además, por las coimas del Gobierno que milita de manera ferviente. Lo relativizó, al igual que las agresiones del Presidente Milei. Hay entre los hombres de negocios una especie de omertá sobre el tema, que contrasta con décadas de pedidos de institucionalidad. El escándalo de ANDIS mostró que los empresarios no querían orden y seguridad jurídica, sino que buscaban un modelo que haga lo que ellos querían, al pie de la letra, con los modos que fueran. Grinnman, inclusive, hasta deslizó que el caso ANDIS podría ser una operación.
En la segunda mesa más importante del Cicyp había varios empresarios, entre ellos Guillermo Dietrich padre, directivo de la CAC y dueño de las concesionarias de autos Volskwagen, muy crítico de macrismo y de los escándalos actuales. No le cae para nada bien, cuentan, la performance actual del Gobierno. Tampoco le gustaba mucho la gestión PRO, lo que lo llevó en repetidas ocasiones a choques de frente con su hijo, el ex ministro de Transporte de Mauricio.
Internamente, el bombazo de las coimas también reacomodó las cosas en varios frentes. Cuentan los privados que Santiago Caputo, el asesor estrella enfrentado con Karina, se corrió de todas las concesiones de energía, trenes y otros negocios. Se alejó del proceso de orden político de la gestión. El caso de los retornos a funcionarios libertarios también pegó entre empresarios. En el Uruguay viven Marcos Galperín, que defendió las coimas de los Milei en redes sociales; y también vive el padre de los Kovalivker, que se agarró la cabeza. "Cuando estaba el viejo, esto no pasaba", sintetizó ante este diario un histórico del sector. Los laboratorios, en este escenario, están en alerta y empezaron a hacer auditorias de lo que le entregaron y entregan a la Suizo Argentina, el distribuidor número uno del país.
"Toto" no se quiere subir a la camioneta
En esta marco, en Hacienda tratan de mantenerse al márgen de los dardos de la corrupción. Bastantes problemas tienen: esta semana, Milei le pidió a Caputo que haga campaña bonaerense. "Te quiero arriba de la camioneta", le reclamó. Fue antes del episodio de Lomas. Caputo se negó, pero el Presidente insistió en que "para octubre te quiero arriba".
Cerca del ministro aseguran que "Toto" tiene miedo de salir, y más al Conurbano. Quizás, admiten, decirle no a la camioneta de campaña sea una manera elegante de alejarse del cargo. Los lobos lo acechan: a las operaciones internas de Pablo Quirno, el secretario de Finanzas, otro que empezó a sonar para cubrirlo si se va es el chileno viceministro, José Luis Daza. En principio, ni Caputo ni Milei estarán, este martes, en la celebración del Día de la Industria que hará la UIA en Córdoba. Lo mandan al último hombre, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, a poner la cara ante un discurso empresario que hará eje en los problemas de la micro y la producción.
En realidad, estos movimientos previos, ebullición ministerial, avisa lo que viene después de octubre, entradas y salidas al Gabinete. Aire, en medio de la crisis. Horas atrás, Nicolás Pino, el presidente de la Sociedad Rural (SRA), intentó modificar el estatuto de la Rural para pelear por la "re-re". Lo frenaron en seco. Así, según leen en la Rosada, "quedó a tiro de ser ministro nuestro". Milei lo quiere en Producción.
Por Leandro Renou / P12







