La política acelera el 2025

Actualidad 29 de marzo de 2024
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Mientras que para la mayoría de los argentinos todavía queda lejos fin de mes, la política ya piensa en el 2025. Así son los tiempos en la Argentina, saltando de elección en elección, con algunas particularidades que, esta vez, aceleran el proceso: un mapa partidario en proceso de reacomodamiento, internas potentes en todos los espacios y un oficialismo que apunta a pisar fuerte en todo el territorio nacional para engrosar su todavía limitada potencia en el Congreso son los ingredientes que dan forma a este escenario electoral precoz.

Es La Libertad Avanza quien movió las primeras piezas. El novel partido del presidente Javier Milei, acuciado por la necesidad legal de tener representación en los 24 distritos, ya puso manos a la obra pensando en las elecciones de medio término. Sin la obligación de defender bancas legislativas apuesta a multiplicar el volúmen de sus bloques en ambas cámaras para ganar mayor autonomía y no depender de negociaciones o con gobernadores que, hasta ahora, han resultado infructuosas y empantanaron todas las iniciativas de la Casa Rosada.

La tarea recae en la secretaria general de presidencia, Karina Milei, y su mano derecha, Eduardo “Lule” Menem, coordinador nacional del incipiente armado político. Una muestra de la importancia que le da Karina a este asunto es que la semana pasada decidió viajar personalmente a Córdoba para participar de la audiencia en el juzgado electoral para definir el reconocimiento de LLA en esa provincia. La prioridad es que la coalición que participó de los comicios el año pasado quede establecida como partido a nivel nacional para no depender de sellos prestados.

En esa visita la acompañó Gabriel Bornoroni, el diputado cordobés que fue protagonista en el debate por la ley ómnibus y estará a cargo del armado de esa provincia clave, donde la sintonía inicial con el gobernador Martín Llaryora se está diluyendo a una velocidad vertiginosa. El mapa nacional que están articulando Karina y “Lule” ya tiene delegados asignados para cada una de las provincias. La tarea no es solamente conseguir la representación legal, cosa relativamente sencilla, sino pescar entre los que fueron aliados en la campaña presidencial para sumarlos a la tropa propia.

En Santa Fe esa tarea está a cargo de los diputados nacionales Nicolás Mayoraz y Romina Diez, mientras que en Entre Ríos el delegado es el excandidato a gobernador Sebastián Etchevehere. En la ciudad de Buenos Aires, la hermana del presidente corrió a Ramiro Marra para darle ese lugar a una legisladora de su confianza, Pilar Ramírez. En Mendoza se mueve la diputada Lourdes Arrieta, con la ayuda del ubicuo Omar De Marchi, que todavía no se incorporó formalmente a LLA aunque todos descuentan que tarde o temprano dará ese paso.

En otros distritos aparecen nombres conocidos: el excandidato a gobernador Ricardo Bussi es el elegido en Tucumán mientras que en La Rioja todo queda en familia y el armado recae sobre los hombros del presidente de la cámara de Diputados, Martín Menem, primo de “Lule”. En Salta varios se disputan la primacía pero picó en punta Alfredo Olmedo, famoso por sus exabruptos y su campera amarilla, que por estos días resiste una embestida para correrlo de la presidencia del Parlasur entre denuncias por maltratos e irragularidades que exceden las fronteras nacionales.

Otros nombres que aparecen en esa lista son los diputados César Treffinger (Chubut), Lorena Villaverde (Río Negro) y Carlos D´Alessandro (San Luis, junto al presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala) y Nadia Márquez (Neuquén). También el senador Francisco Paoltroni (Formosa) y el legislador provincial Agustín Coto (Tierra del Fuego). En Corrientes la tarea está a cargo de Ricardo Leconte, miembro del Club de la Libertad, el espacio al que fue a exponer el presidente Milei en su única visita al interior del país.

Pero todos los ojos están puestos en la provincia de Buenos Aires, donde el armado lo lleva adelante el subsecretario de Integración Urbana, Sebastián Pareja. En los últimos días cobraron fuerzas en la Casa Rosada dos versiones contrapuestas. Una dice que la boleta bonaerense de LLA estaría encabezada por la propia Karina Milei, la otra ubica en ese lugar a la vicepresidenta Victoria Villarruel. En el entorno de la vice niegan un interés en dejar el Senado y atribuyen los rumores a la propia Karina, que buscaría, con esa maniobra, correr a una potencial adversaria de la línea sucesoria.

Una de las definiciones que quedará para más adelante es la posibilidad de que LLA termine confluyendo con el PRO. Para tener la última palabra en ese asunto es que Mauricio Macri retomó la conducción del partido que había fundado hace dos décadas. Por ahora esa hipótesis encuentra resistencias en ambos bandos, que arriesgarían más de lo que pueden ganar. En los últimos días algunos estudios de opinión pública detectaron que Milei está perdiendo más rápidamente el apoyo de sus votantes de primera vuelta que de los que se sumaron en el ballotage.

Mientras tanto, la estrategia del peronismo, explicitada en el Congreso que se celebró el viernes pasado, será tratar de acercar a todas las tribus que hasta ahora se encontraban dispersas. Sin embargo es difícil que se den definiciones en ese sentido antes de que se acerque la temporada electoral. Jugadores de peso como el cordobés Llaryora y el propio Sergio Massa, que apuesta a consolidar el Frente Renovador, van a esperar a ver cómo evoluciona la situación social y económica y, sobre todo, cómo se resuelven las internas al interior del PJ, que son muchas.

El peronismo no kirchnerista empezará a calentar motores después de semana santa con un encuentro en Mar del Plata, donde debatirán el camino a seguir. Miran de reojo lo que sucede en la UCR. Allí, el cisma parece inevitable entre los que se encolumnan con Rodrigo De Loredo y los gobernadores y quienes buscan un camino que los ponga en la vereda de enfrente del gobierno. Allí coincide la tropa que encabeza Martín Lousteau con los que responden a la conducción de Facundo y Gastón Manes. Un nombre podría surcir el acuerdo entre compañeros y correligionarios: el exjefe de gobierno Horacio Rodríguez Larreta.

Por Nicolás Lantos / El Destape

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