Las mascotas, aliadas contra la soledad: 1 de cada 3 sénior convive con una

Recursos Humanos08/10/2026

Envejecer de forma saludable no consiste únicamente en cuidar la salud física. También implica mantener vínculos, conservar rutinas, sentirse útil y contar con estímulos que aporten bienestar al día a día. En este contexto, los animales de compañía pueden desempeñar un papel relevante como aliados del envejecimiento positivo, al combinar en una misma relación compañía, actividad, afecto y conexión con el entorno. Así lo recoge el ‘VI Barómetro del Consumidor Sénior’ del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, que refleja que el 91% de los mayores de 55 años que convive con algún animal afirma que le ayuda a sentirse acompañado y el 85% que le anima en momentos de tristeza o soledad.Unos datos que muestran que el vínculo con una mascota trasciende la mera convivencia y puede convertirse en una fuente cotidiana de bienestar emocional.

Pero sus efectos pueden ir más allá. El cuidado de un animal introduce responsabilidades y rutinas en la vida diaria: alimentarlo, atender sus necesidades, salir a pasear o dedicarle tiempo. De esta forma, una mascota puede contribuir a mantener hábitos activos y a preservar espacios de relación social. Los datos de este mismo informe reflejan, precisamente, ese impacto: el 78% de quienes tienen mascota señala que le ayuda a mantener una rutina diaria, marcada por los horarios de alimentación, cuidados o salidas a la calle; el 63% considera que favorece a estar físicamente activo, especialmente a través de los paseos; y el 60% firma que favorece sus interacciones con otras personas.

Más convivencia con mascotas en edad activa y situación de incapacidad

El estudio, que analiza por primera vez la relación entre el colectivo sénior y los animales de compañía, muestra que uno de cada tres españoles mayores de 55 años (33%) convive con una mascota. Una presencia que, sin embargo, no es homogénea y varía según el momento vital y la situación laboral. Así, la convivencia es más frecuente entre quienes están en activo (43%) y las personas incapacitadas (42%), mientras que se sitúa en el 35% entre quienes están a cargo del hogar y baja al 27% entre los jubilados.

Entre los mayores de 55 años que actualmente no tienen mascota, al 12% sí le gustaría convivir con un animal, pero no puede hacerlo por distintos motivos, entre ellos, razones de salud, económicas y otras circunstancias personales.

“Cuando hablamos de envejecimiento saludable, también es importante la autonomía, la participación y la capacidad de mantener una vida cotidiana activa y estructurada. En ese ámbito, las mascotas pueden tener un papel clave: obligan a mantener rutinas, favorecen el movimiento, generan interacción social y aportan compañía. Los datos del ‘VI Barómetro del Consumidor Sénior’ muestran que, para muchas personas sénior, convivir con un animal forma parte de esas condiciones que ayudan a mantener una vida más activa y conectada”, señala Juan Fernández Palacios, director del Centro de Investigación Ageingnomics.

Nota:https://www.rrhhdigital.com/

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