En el último debate en el Senado, Bullrich había anticipado su intención de reactivar la reforma política en la segunda semana septiembre. Como parte de la negociación con la oposición dialoguista, ofreció incluir entre las prioridades el proyecto de Ficha Limpia, impulsado desde hace tiempo por legisladores del PRO y la UCR. La senadora explicó que buscará reunir las distintas propuestas presentadas para que sean debatidas en comisión y consensuar una iniciativa que conforme a todos. El apuro original por sancionar Ficha Limpia respondía a la posibilidad de que Cristina Kirchner volviera a ser candidata. Ahora que la expresidenta está detenida e inhabilitada para ejercer cargos públicos, esa urgencia perdió buena parte de su razón de ser, pero los dialoguistas insisten con la idea.
La mesa política del Gobierno fijó como prioridad la reelección de Milei y, para alcanzar ese objetivo, considera fundamental eliminar -o volver a suspender- las primarias obligatorias el año próximo. De esa manera, busca quitarle a la oposición una herramienta clave para ordenar sus candidaturas. Si el peronismo compite dividido, aumentan las posibilidades de que Milei gane en primera vuelta: necesitaría superar el 40% de los votos, un porcentaje que aparece a su alcance en algunas encuestas, y obtener más de diez puntos de ventaja sobre el segundo. Bullrich agregó otro argumento: las PASO acortan en cuatro meses el mandato de Milei. Está el antecedente de Mauricio Macri en 2019, cuando perdió ampliamente las primarias frente a Alberto Fernández y quedó seriamente debilitado hasta el final de su gobierno.Lo que todavía no está claro es cuántos gobernadores estarán dispuestos a acompañar una iniciativa que beneficia directamente a Milei. En la reunión que mantuvieron sus principales referentes en el hotel Emperador, el peronismo advirtió que el apoyo a la eliminación de las PASO sería interpretado como una señal de alineamiento con el oficialismo. Además, algunos de los mandatarios que acompañaron varias iniciativas de la Casa Rosada ahora enfrentan la competencia libertaria en sus propios distritos. Es el caso del tucumano Osvaldo Jaldo, quien recibió con ironía el lanzamiento de la candidatura a gobernador del exministro del Interior Lisandro Catalán. “No va a pasar de candidato, hasta ahí va a llegar”, afirmó. Habrá que ver si, con un libertario dispuesto a disputarle la gobernación, Jaldo mantiene sus gestos de acercamiento al oficialismo. Lo mismo respecto a otros mandatarios. La respuesta puede definir no solo el futuro de las PASO, sino también hasta dónde llega la alianza parlamentaria que el Gobierno necesita para sostener el proyecto reeleccionista de Milei.



























