No quieren que vote Villarruel

Actualidad - Nacional05/08/2026

“En el momento que tomé la decisión (de que sea candidata a vicepresidenta), creí que era la decisión correcta, pero claramente, a la luz de los hechos, elegí mal”. Eso dijo el presidente Javier Milei sobre Victoria Villarruel. Lo hizo horas antes de que ella tome una decisión que será clave para la definición en la votación de la Ley de inviolabilidad de la propiedad privada: autorizar a la senadora peronista Anabel Fernández Sagasti para que pueda votar de manera virtual (ver aparte). El enfrentamiento a cielo abierto de este martes, sin embargo, forma parte de un nuevo capítulo de la interna entre el presidente y su vice que, lejos de desescalar, aumenta semana a semana. Ante la posibilidad de que este jueves Villarruel sea la encargada de desempatar la votación por la ley de “inviolabilidad de la propiedad privada” en el Senado, Milei adelantó su viaje a Ecuador para no estar en el país.

La vicepresidenta --que dijo que aprobar esa ley significaría “la rifa del país”-- estará a cargo del Poder Ejecutivo y quien, en caso de empate, será el encargado de definir, es Bartolomé Abdala presidente provisional del Senado. Los intentos de Milei por neutralizarla, sin embargo, no alcanzaron y Villarruel jugó su carta con la autorización de Sagasti --que deberá ser refrendada por los senadores--.

Este martes, además, la vicepresidenta había tenido otra intervención silenciosa en contra del gobierno del que forma parte. Bullrich dio una conferencia de prensa desde el Senado para brindar detalles y anunciar las modificaciones que el oficialismo realizó al proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada. Sin embargo, la presidencia de la Cámara alta no habilitó ni el youtube ni el canal oficial del Senado para que su palabra sea transmitida en vivo.

El vínculo entre Milei y Villarruel está roto hace tiempo y nadie en la Casa Rosada, ni tampoco en el Senado, se encarga de ocultarlo. Durante los últimos días, de hecho, el Presidente retwiteó en sus redes sociales un posteo en el que la diputada Lilia Lemoine le atribuía a la vicepresidenta una participación activa en maniobras “golpistas”, y desestabilizadoras.

Lemoine acusó a Villarruel de coordinar acciones contra el gobierno junto a la ex integrante del bloque oficialista, Marcela Pagano. La diputada de la bancada violeta dijo que ambas intentaron impulsar un juicio político contra Milei, y el texto fue compartido por el Jefe de Estado.

Villarruel, en tanto, puso en duda la salud mental del mandatario y dijo que le preocupaba “profundamente que el Presidente replique insensateces e inventos”. Además, como si eso fuera poco, agregó sobre Milei: “tengo genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que replica en Argentina y el exterior”.

Desde el gabinete nacional, después de los dichos de la vicepresidenta, el jefe de los ministros Diego Santilli pidió que Villarruel renuncie a su cargo. “Que dé un paso al costado, que arme su proceso y que compita”, indicó. En esa línea, el fin de semana el diputado Miguel Ángel Pichetto declaró en una entrevista radial que la presidenta del Senado está preparando su candidatura presidencial para 2027 separada del oficialismo.

Después de las declaraciones del jefe de Gabinete en las que pedía su renuncia, Villarruel salió a acusar a Santilli de “casta”. Subrayó que él es “uno de los exponentes de la casta política a la que nos enfrentamos en el 2023 y le ganamos pretende causar daño a la institucionalidad y conspirar contra el orden republicano de nuestra Patria”. Y le pidió “que sea democrático y respete el voto popular”.

Mieli también opinó sobre las palabras de Santilli y el pedido de renuncia de Villarruel. Durante la misma entrevista en la que dijo que se había equivocado al elegirla como compañera de fórmula --y también a otros funcionarios--, añadió que le parecía “una discusión irrelevante”, la de la renuncia. Además sumó: “nosotros estamos haciendo el mejor gobierno de la historia pese a su marcada oposición”.

Lejos de ser “irrelevante”, en la Casa Rosada miran con preocupación lo que puede ocurrir el jueves en el Senado y, por miedo a que defina en contra de la Casa Rosada, decidieron correr a Villarruel para que no haya posibilidad de que ella tenga la última palabra.

La última vez que el oficialismo intentó aprobar la ley de inviolabilidad de la propiedad privada en el Senado -y fracasó-, se filtraron mensajes de una conversación privada por Whatsapp entre la vicepresidenta y Bullrich. Allí, Villarruel le decía a la senadora que la ley tenía el objetivo de “vender el país”, y “rifarlo”, y que no se debía tratar.

Por Melisa Molina / P12

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