Por eso, el ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, aprovechó un tramo de su habitual conferencia de los lunes para contar que le envió una carta al nuevo jefe de Gabinete en la que le solicita recibir a una delegación de funcionarios provinciales para repasar las necesidades de Buenos Aires y establecer una agenda de trabajo conjunta. Reiteró que, desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, la provincia sufrió un recorte de recursos por 17,8 billones de pesos que, sumados a los fondos que dejó de percibir como consecuencia de las políticas nacionales, elevan el desfinanciamiento a 26,7 billones. "Santilli se autopercibe bonaerense, pero para él la provincia no existe en el mapa", cuestionó Bianco. El nuevo jefe de Gabinete proyecta competir por la gobernación bonaerense en 2027 con los colores del oficialismo.
Santilli sabe que deberá canalizar muchas demandas atrasadas que tienen que ver con transferencias de partidas y obras adeudadas, para encarrilar la relación con los gobernadores, clave para que el Gobierno continúe sacando leyes del Congreso. Además, advirtió que seguirá trabajando para tratar de aprobar la reforma electoral que el Ejecutivo envió al Senado, que tiene como punto principal la eliminación de las PASO, un dato que modificaría el cronograma del próximo año electoral y le sumaría complicaciones al peronismo. En definitiva, buena parte del éxito de su gestión dependerá de si consigue traducir el nuevo clima de diálogo en avances concretas para las provincias.


























