Fue una puesta de escena con un mensaje hacia el afuera más que para adentro de La Libertad Avanza. Así fue que de repente Karina Milei recibió en Casa Rosada a la presidenta del bloque violeta en el Senado, Patricia Bullrich. Hubo foto y sonrisas, pero las diferencias persisten, la presentación de la renuncia que mandó al Presidente no le hizo nada de gracia a la hermana. Por ahora todo quedó debajo de la alfombra.
Por la mañana Bullrich había dicho en la puerta del Senado que “de ninguna manera hay riesgo de fractura. El bloque está consolidado en las ideas, tiene un trabajo de unidad muy claro”. Esta vez, la exministra de Seguridad no confrontó de lleno con los Milei por las denuncias de corrupción contra el jefe de Gabinete Manuel Adorni -la exministra, de todos modos, volvió a apurarlo en público y dijo que Adorni presentará su declaración jurada el 15 de junio-, sino por el pliego de la candidata a jueza, María Verónica Michelli.
El día anterior, la presidenta del bloque oficialista había dicho que le había presentado a Milei su renuncia. Y, además, aclaró que Milei hizo caso omiso a la aseveración, y que siguieron hablando de otros temas como si nada.
Lo cierto es que, más allá de que ese no debe haber sido el tema central de la conversación, la agenda legislativa se ve perjudicada, también, por la interna del gobierno. Este jueves se iban a tratar en el Senado de la Nación el pliego de 70 candidatos a jueces. Sin embargo, en medio de la pelea al interior del oficialismo por la candidatura de Michelli, ese tema quedó postergado y los pliegos recién llegarían al recinto para ser votados la semana que viene.
Sin embargo, cuando Milei se enteró que el Senado estaba por tratar los pliegos de candidatos a jueces, y que una de ellas era la cuñada de Hugo Alconada Mon, el periodista de La Nación que investiga causas que lo implican a él y a su hermana, como la de LIBRA, puso el grito en el cielo. “No cuidan al Presidente”, despotricaban, una vez más, desde el otro lado de la interna en contra de los primos Menem.
Para algundos, la interna a cielo abierto y los insultos entre Santiago Caputo y Martín Menem, de hecho, tuvo que ver con la pelea judicial y los pliegos de los jueces que el gobierno envió al Senado. Bullrich, en medio de las idas y vueltas, y acostumbrada a hacer en política lo que a ella más le conviene sin importar ningún tipo de lealtad partidaria, decidió plantar su postura públicamente a favor de Michelli y en contra de la decisión de Milei de dar de baja el pliego.
“Ella no le debe nada a Karina”, rumoreaban cerca de la exministra después de sus declaraciones que fueron una nueva confrontación al poder de la hermanísima. No son pocos los que en el oficialismo aseguran que “Patricia puede hacerlo sin que la rajen porque tiene peso propio y en varias encuestas hasta mide mejor que Milei”.
“Hemos votado todos los proyectos que el Ejecutivo ha enviado al Senado y este jueves hay una sesión muy importante. No vamos a parar por el mundial, vamos a seguir trabajando. Tenemos otros temas importantes. El gobierno necesita proyectos y los vamos a ir trabajando uno por uno”, puntualizó Bullrich cuando fue consultada por la interna. La senadora, dicen, busca reactivar la gestión del gobierno que quedó congelado por el caso Adorni.
Como si la riña entre Santiago Caputo y los Menem, y Patricia Bullrich y los Milei, fuera poco, la vicepresidenta Victoria Villarruel sumó su grano de arena. Antes del encuentro entre Karina y Bullrich en Casa Rosada, ella recibió a Michelli en su despacho del Senado (ver aparte).

























