


Marcha atrás de Trump tras amenazar a Irán con su aniquilamiento
Actualidad - Internacional08/04/2026El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este martes que decidió aplazar dos semanas el “aniquilamiento de toda una civilización” que había amenazado con ejecutar en un ultimátum pronunciado 48 horas antes, para dar paso a negociaciones. Teherán confirmó que abrirá el estrecho de Ormuz durante ese plazo pero aclaró será bajo su contgrol y que si “el enemigo comete el más mínimo error” tendrán “el dedo en el gatillo” para responderá con toda su fuerza. Ambas partes se han comprometido, por el momento, a un alto el fuego temporal con efecto inmediato incluyendo Líbano y los demás países de la región, afirmó el Primer Ministro de Pakistan Shehbaz Sharif, quien fue el mediador.


Por su parte, las autoridades iraníes informaron en un comunicado que durante dos semanas permitirán el paso “seguro” por el estrecho de Ormuz, bajo la coordinación de sus Fuerzas Armadas y con ciertas “limitaciones técnicas”, algo que no existía antes de comenzar el ataque de Estados Unidos e Israel. “Se subraya que esto no significa el fin de la guerra”, aclaró Teherán. “Seguimos preparados para la acción, y si el enemigo comete el más mínimo error, responderemos con toda nuestra fuerza”, añadió.
Horas antes del vencimiento del ultimátum, el primer ministro pakistaní hizo público en la red social X el pedido a Trump de extender las negociaciones dos semanas más, al tiempo que instó a Irán a abrir el estrecho de Ormuz durante ese mismo período, como un gesto de buena voluntad.
El ultimátum más reciente de Donald Trump a Irán fue emitido el sábado, cuando dio 48 horas adicionales para que Teherán reabriera el estrecho de Ormuz o enfrentaría “el infierno” con ataques a sus infraestructuras energéticas. El lunes volvió a extender el plazo hasta el día siguiente a las 20 horas de Estados Unidos, profundizando en redes sociales su retórica belicista a la hora de amenazar.
En un pantano
Gabriel Merino, profesor e Investigador de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) y del CONICET, explicó a Página/12 que la postergación del bombardeo y la retórica extrema del ultimátum son una señal de debilidad de Estados Unidos, que no logra doblegar la voluntad de Irán. “No sabe cómo resolver el pantano en el que está metido ante un Irán que muestra capacidad de resistencia, capacidad de seguir golpeando en la región y ha mostrado capacidad de mantener cerrado el estrecho de Ormuz, con todo lo que eso implica para Estados Unidos: por el impacto en la economía mundial, por el impacto en la economía estadounidense en particular y el aumento de la inflación", detalló.
Merino precisó que el escenario principal de disputa es el económico. “Si comparamos con la crisis del 73, después de la Guerra de Yom Kippur, estamos en una primera fase de la crisis energética que, si se agudiza, puede llevar el precio del petróleo arriba de 200 dólares. Y si ya hoy hay un impacto inflacionario recesivo importante en la economía mundial, ese sería un escenario catastrófico: a Europa ya lo está afectando fuertemente y el propio Trump está golpeado por el aumento de la nafta”, detalló, además de señalar que China pudo seguir comprando petróleo a Irán, que Rusia se fortaleció en este escenario y que la OTAN está resquebrajada.
Ataques mutuos
En paralelo, mientras llegaba la hora del vencimiento del ultimátum, el fuego cruzado en Medio Oriente no cesó. Por medio de un comunicado, el Ejército de Israel anunció que atacó al menos ocho puentes que Irán, aseguró, utilizaba para el transporte de armas y equipo militar. Los bombardeos se realizaron en varias zonas del país, incluyendo Teherán, Karaj, Tabriz, Kashan y Qom. A primera hora del día, la cuenta del Ejército en la red social X publicó un mensaje en el que pedía a la población iraní que evitara usar los trenes hasta al menos las nueve de la noche hora local, asegurando que era peligroso su presencia cerca de la red ferroviaria.
Sin embargo, miles de personas formaron cadenas humanas ante centrales eléctricas y puentes en distintas ciudades de Irán para protestar contra las amenazas de Trump. En Teherán, cientos de personas se congregaron ante la mayor central eléctrica del país, Damavand, portando banderas de Irán y condenaron las amenazas estadounidenses de atacar infraestructuras vitales, según imágenes difundidas por la televisión estatal iraní.
En la ciudad occidental de Kermanshah, un grupo de manifestantes se concentró frente a la planta eléctrica de Bisotun, donde portaron fotografías del fallecido líder supremo Alí Jameneí y de su sucesor e hijo Mojtaba Jameneí, denunciando que atacar infraestructuras eléctricas constituye un crimen de guerra, según informó la agencia Mehr. También se formaron cadenas humanas ante la central termoeléctrica de la ciudad noroccidental de Tabriz y la planta eléctrica de Shahid Rajaei, en la norteña ciudad de Qazvín.
Las movilizaciones se replicaron en otros puntos del país. En Dezful (suroeste) estudiantes formaron una cadena humana sobre el puente histórico de la ciudad, con más de 1.700 años de antigüedad. Estas acciones forman parte de una campaña gubernamental que llamó a los jóvenes del país para “escenificar un símbolo de unidad y resistencia frente al enemigo”, según dijo el viceministro de Asuntos de la Juventud del Ministerio de Deporte, Alireza Rahimi.
Por otro lado, la agencia iraní Fars afirmó en una nota que el ejército iraní atacó con misiles y drones el complejo petroquímico saudí de Jubail, uno de los mayores del mundo y que habría sufrido graves daños según la versión de Teherán. “El mayor complejo petroquímico de la región, situado en Al Jubail —propiedad de las empresas estadounidenses Sadara, ExxonMobil y Dark Chemical— sufrió graves daños a causa de ataques precisos con misiles y drones”, señaló.
El veto de China y Rusia
Por otro lado, China y Rusia vetaron una resolución del Consejo de Seguridad que instaba a coordinar esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz. El texto, presentado por Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Kuwait y Qatar, alentaba a “coordinar medidas de carácter defensivo y proporcionales a las circunstancias”, incluidas escoltas a embarcaciones mercantes y comerciales, y pedía a Irán que cesara los ataques contra buques mercantes.
Por el estrecho de Ormuz transita aproximadamente el 20 % del petróleo mundial, lo que convierte a esta ruta marítima en una arteria clave para el comercio energético global y explica la creciente preocupación internacional ante cualquier amenaza a la libertad de navegación.
Sin embargo, China y Rusia, miembros permanentes del Consejo con derecho a veto, votaron en contra de la propuesta al argumentar que otorgaba facultades excesivas a los aliados de Occidente. Para el enviado ruso, Vassily Nebenzia, el texto habría dado a Estados Unidos e Israel “carta blanca para continuar la agresión” en la región, mientras que el embajador chino ante la ONU, Fu Cong, señaló que omitía que Washington y sus aliados más cercanos habían iniciado la guerra.
Fuente: Pagina12
























