Manuel Adorni, por ahora, tiene el respaldo de Karina Milei. Más allá de que las encuestas que miran en Casa Rosada hablan de una imagen negativa del jefe de Gabinete de casi el 70 por ciento, y a pesar de que no dejan de aparecer escándalos con sus viajes y propiedades sin declarar, hasta que la hermana del Presidente no decida soltarle la mano, Javier Milei mantendrá a Adorni en su puesto.
Quienes conocen a Milei saben que la voluntad de su hermana es lo único que verdaderamente le importa al Jefe de Estado, y este caso no será una excepción. Ella, mientras tanto, evalúa distintos escenarios. Por una parte, hay quienes consideran que entregar a Adorni sería, en primer lugar, dar el brazo a torcer, reconocer un hecho de corrupción. Algo que Karina no quiere hacer.
No entregar piezas al enemigo
Más allá de lo que dicen las encuestas -todas negativas-, quienes conocen de cerca a LLA opinan que con este caso está en juego “la supervivencia política y humana”, del gobierno y que eso depende, en gran medida, de “no entregar piezas propias al enemigo”. Entregar a Adorni, por ejemplo, sería admitir que estuvo mal, que en La Libertad Avanza hay corrupción y darle la razón a quienes son detractores del espacio.
En esa línea, la diferencia con José Luis Espert, con Ramiro Marra, con Diana Mondino o con Nicolás Posse, es que Adorni es quien, supuestamente, encarna de manera más acabada los valores de La Libertad Avanza y del presidente Milei. Incluso es su vocero.
Más allá del “triángulo de hierro”, hay quienes opinan que “Adorni es el corazón del gobierno”, y que echarlo sería una derrota, entre otras cosas, de forma simbólica. “No es cualquier figura, lo empoderaron más y más y él cayó en el pecado de hacer lo mismo que estuvo denunciando. Admitir eso sería un golpe terrible”, dicen.
¿Cuatro jefes de gabinete en dos años?
Por otra parte, en caso de echarlo, el próximo Jefe de Gabinete sería el cuarto en poco más de dos años de gestión: Posse y Guillermo Francos fueron los primeros. El cambio de esa figura, analizan, puede tener repercusión en la economía y hasta en el valor del dólar, entre otras cosas. “Es un quilombo que se intenta evitar”, expresan desde el gobierno.
Otro de los escenarios que barajan es que el tiempo pase y que el conflicto se vaya licuando. “A veces no todo tiene que ver con las encuestas. Por ahí la evaluación política es que no importa que ahora las encuestas digan que el 70 por ciento no lo quiere, porque de acá hasta el año electoral pueden pasar muchas cosas”, piensan algunos.
La primera piedra
En la Rosada están también los que opinan que puede ser que nada de lo que hizo Adorni sea autónomo y que él no sea el único que cambió su modo de vida desde que ingresó a la gestión. Sin ir más lejos, se conoció que varios diputados y funcionarios, por ejemplo, sacaron créditos millonarios en el Banco Nación para comprarse casas.
Los rumores sobre posibles nuevos viajes del jefe de Gabinete, mientras tanto, se siguen multiplicando y, si bien en Casa Rosada niegan viajes de Adorni a “destinos paradisíacos”, están preocupados y no confían en que el Jefe de Gabinete les haya dicho toda la verdad.
Mejor malo conocido...
Más allá de todo, a casi ninguna de las tribus del oficialismo le conviene un cambio en ese puesto estratégico de la gestión. Adorni, si bien responde a Karina, tampoco se lleva mal con el sector de Santiago Caputo.
Los que están interesados en quedarse con ese lugar son, por ejemplo, los Menem. Martín y Lule podrían ocupar el cargo de Adorni y, sino, se ilusionan con poner a alguien propio. Por ahora Karina no cede, pero también por aquello de que no hay quien reemplace al presidente de Diputados.
Otros de los posibles beneficiados con la caída de Adorni son los aliados del PRO. El exvocero le ganó al PRO en la ciudad de Buenos Aires durante las últimas elecciones y hasta hace semanas él era una figura fuerte para competir por la Jefatura de Gobierno porteño algo que, todos coinciden, es muy difícil que puedar suceder.
Los examarillos festejan en silencio
Patricia Bullrich es otra de las que, en silencio, festeja. Ella no estuvo en el acto por las Malvinas que encabezó Milei el jueves ydonde abrazó a Adorni. Sin embargo, se dedicó durante la jornada a seguir haciendo campaña en redes sociales de manera autónoma. Se mostró, por ejemplo, con la abogada que estuvo detenida más de dos meses en Brasil por racismo.
El ministro del Interior Diego Santilli es otro de los posibles interesados en la caída de Adorni. Él quisiera ocupar su rol. Sin embargo y por ahora, todos esperan con calma.
Nadie quiere defender lo indefendible
Si bien Karina y Milei no dejan de abrazar al jefe de Gabinete, el resto de los funcionarios y legisladores libertarios no quiere poner la cara por Adorni. De hecho, después de la cadena de mensajes a favor de él que les pidieron publicar a los titulares de las ministerios, y también de obligarlos a estar sentados durante la última conferencia de prensa que brindó, ninguno salió a decir más nada en los medios de comunicación.
De hecho, no son pocos los que notaron que no aparece nadie en la televisión ni en la radio hablando del tema. “Nadie quiere ir a poner la cara porque no saben qué decir”, reflexionan en los pasillos de la Casa Rosada.
Si el propio Adorni no ensayó una respuesta clara para dar explicaciones, menos tienen esa respuesta el resto de los dirigentes, reflexionan. “No hay nada para defender y si te piden un juicio de valor estás acorralado”, subrayan algunos dirigentes.
El mal menor: Que se hable de Adorni y no de Libra
El gobierno quiere pasar la página y sacar, de a poco, al exvocero del ostracismo, pero la realidad vuelve todo el tiempo a escena. Además, Karina no es inocente: sabe que cuando se deje de hablar de los departamentos y de los viajes de Adorni, los focos se volverán a posar sobre ella y sobre su hermano por las implicancias en causas como la de LIBRA y la del 3 por ciento en ANDIS.



























