

La campaña presidencial de Axel Kicillof terminará de lanzarse cuando finalice el Mundial. En estos meses de previa, el gobernador de la provincia de Buenos Aires se dedicará a construir el entramado que le permita desembarcar con paso firme en todo el país y a moldear el mensaje para superar su desafío más difícil, sin perder la identidad propia, trascender las fronteras del kirchnerismo y llegar al votante blando, clave para ganar una elección presidencial.


Los movimientos que se multiplicaron en las últimas semanas al interior del peronismo muestran que la carrera ya empezó y que son varios los que quieren sentarse a la mesa del 2027. Atento a la necesidad de llegar al momento de la verdad con todos los sectores adentro, Kicillof mantuvo contactos con casi todos los actores internos que parecen desafiar su candidatura.
























