







La causa sobre una vasta trama de corrupción en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que dejó expuesta la falacia del discurso anticasta del gobierno de Javier Milei, pasará a estar a cargo del juez federal Ariel Lijo, candidato fallido de la Casa Rosada a ocupar un cargo en la Corte Suprema. Esto se debe a que tramita en un juzgado federal vacante, el 11, que hasta ahora estaba subrogado por Sebastián Casanello. Pero este miércoles se sorteó el nuevo suplente, quien recibirá el caso con 19 procesamientos por asociación ilícita y otros delitos, más una indicación de la Sala II de la Cámara Federal que marcó la cancha al reiterar, ante un pedido de la defensa del exdirector de Andis, Diego Spagnuolo, que se debe analizar “el origen y la veracidad” de los audios que sacaron a la luz las maniobras.
Momento clave
Casanello había rechazado todos los planteos de las defensas que pretendían la investigación de las famosas grabaciones reveladas por Carnaval Stream en las que se escucha a quien sería Spagnuolo revelar un sistema de direccionamiento y sobreprecios en compras de medicamentos de alto costo y baja incidencia. Según la descripción, derivaba en supuestos beneficios económicos para Karina Milei, del 3%, y para Eduardo “Lule” Menem otro tanto o más. El juez saliente dijo que los audios no fueron utilizados como prueba, y que la denuncia inicial, hecha por el abogado Gregorio Dalbón, era válida para iniciar una causa penal. Aclaró, esta semana, que ya hay otro expediente donde se analizan esos registros, a cargo de Julián Ercolini, por una denuncia de espionaje del Gobierno. Habrá que ver qué criterio adopta Lijo.
El caso Andis está en un momento crucial. Al procesar el lunes último al exdirector de la Andis, Diego Spagnuolo –también exabogado del Presidente--, a su número dos, Daniel Garbellini, y otros integrantes del organismo, exfuncionarios y privados, Casanello dejó en claro que “el esquema delictivo” no estaba “agotado” en los hechos probados hasta el momento y que podría “haber otro nivel de complicidades”. En 307 páginas, mostró el sistema por el cual se elegía a un grupo de proveedores de medicamentos, los sobreprecios de hasta 2000% e incluso los pagos indebidos a Spagnuolo y otros dos funcionarios. Dispuso nuevas indagatorias, que contemplan una instancia de presunto blanqueo del dinero e involucran, entre otros, al empresario de aviación Sergio Mastropietro.
En paralelo, la fiscalía, avanza sobre la Droguería Suizo Argentina, protagonista en los primeros allanamientos. En la resolución de esta semana aparece una mención comprometedora para un ejecutivo de esa firma, Sebastián Nuner Uner. Por ahora, por fuera de los audios y de la declaración testimonial que el año pasado ofreció Fernando Cerimedo, fundador de la Derecha Diario, quien afirmó que Spagnuolo le había relatado lo mismo que decían las conversaciones difundidas, no habría por ahora evidencias respecto de la hermana del Presidente y de Lule Menem. Sólo menciones genéricas en algunos chats, que darían cuenta de su poder. Casanello confirmó que Spagnuolo borró su celular, un detalle no menor teniendo en cuenta que en los diálogos revelados decía que tenía guardados whatsapp de Karina Milei.
El sorteo
El sorteo para la nueva subrogancia del juzgado se hizo solo entre dos jueces: Lijo y María Eugenia Capuchetti. Esta última archivó la semana pasada la causa por el préstamo impagable del Fondo Monetaria Internacional durante el gobierno de Mauricio Macri donde habían estado imputados, además del expresidente, funcionarios actuales como Federico Sturzenegger, Luis Caputo y Santiago Bausili. María Servini siempre se excusa, porque tiene el juzgado electoral junto con el penal, Marcelo Martínez de Giorgi también se excusó y Casanello no quiso renovar la subrogancia. Daniel Rafecas, Sebastián Ramos y Julián Ercolini, ya tienen suplencias en otros juzgados.
El hecho de que existan cuatro vacantes en Comodoro Py, en los juzgados de primera instancia, lleva a estas situaciones, a decisiones concentradas en menos magistrados/as pero también a que cambien periódicamente los titulares provisorios de estos juzgados que intervienen en las causas de corrupción, derechos humanos y algunas sobre narcotráfico.
Además del caso Andis, Lijo hereda del juzgado 11 (que supo comandar el fallecido Claudio Bonadío) otras causas como un tramo residual de “Cuadernos”, donde se puso el foco en supuesto lavado de dinero del exsecretario presidencial Daniel Muñoz. Además, tiene la causa de por enriquecimiento contra Julio De Vido y la de los seguros contra Alberto Fernández y otros, donde Casanello ya dejó resueltos procesamientos. Y también se quedaría con un expediente que investiga hostigamiento y amenazas de muerte en redes sociales a Victoria Villarruel por parte de tuiteros mileístas. Entre los apuntados por la vicepresidenta, figuran Nicolás Márquez, biógrafo del Presidente, y la diputada nacional Lilia Lemoine.
Por Irina Hauser / P12
























