







Teresa no solo dedica su tiempo al rescate, sino que también sostiene con amor y esfuerzo un comedor comunitario que se ha convertido en un punto de contención para muchas familias. Allí, cada jornada, se cocina y se brinda una merienda a chicos y chicas que dependen de ese plato para alimentarse.
A pesar de las dificultades económicas y del esfuerzo constante, el trabajo solidario nunca se detuvo. Sin embargo, en las últimas horas la situación se volvió compleja: el comedor se quedó sin insumos básicos para poder continuar cocinando durante la próxima semana.
Actualmente, se necesita de manera urgente:
Zanahorias
Cebolla (muy poca)
Papa (muy poca)
Harina leudante
Huevos
Estos alimentos son indispensables para preparar las comidas y las meriendas destinadas a los niños y familias que asisten diariamente.
Desde el comedor apelan a la solidaridad de la comunidad y remarcan que cualquier aporte, por pequeño que sea, suma y hace la diferencia.
Quienes puedan colaborar o deseen obtener más información pueden comunicarse con el Comedor Manitos con Harina, a través de su página de Facebook, o al teléfono 2964-509580.
Una vez más, la ayuda colectiva es clave para sostener un espacio que funciona gracias al amor, el compromiso y la empatía de quienes no miran para otro lado.
























